La virgen me dejó botada.
Con sus manos callidas y su boca ánica
me abrazó una vez y me dijo
"los labios son para quien los quiera,
y cuando alguien los quiera
vendré y nos alimentaremos".
La sangre, el hambre, el sueño,
y ella no viene.
viernes, 17 de junio de 2011
jueves, 16 de junio de 2011
Quiero mis quince
miércoles, 8 de junio de 2011
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